La cooperación interbibliotecaria, un camino hacia el intercambio de información
Desde tiempos remotos, las bibliotecas se han encargado de guardar el conocimiento y la información de la sociedad. Hace años, no estaba al alcance de todos, sólo de algunos privilegiados que podían darse el lujo de aprender a leer, escribir y además, de visitar un sitio tan preciado como una biblioteca. En la actualidad es algo completamente diferente, si bien es cierto, las bibliotecas no son los recintos más visitados, aunque deberían serlo, se han convertido en lugares donde no sólo se guardar el saber humano, sino también donde se genera y se recupera: básicamente cualquiera puede entrar en una biblioteca y hacer uso de sus servicios.
Gracias a las nuevas tecnologías y su creciente auge, también es posible que las bibliotecas se comuniquen unas con otras, sin importar su lugar geográfico para el intercambio de información, pues “las tecnologías 2.0 permiten que las personas se relacionen de manera fluída y que los datos se compartan de forma abierta.” Ahora es un hecho que, si en la biblioteca no se tiene alguna información, el profesional a cargo hará lo posible por hallar la necesidad de un usuario en línea, consultando otras bibliotecas, otras base de datos y logrando así el intercambio de datos, la generación de información y por ende, el conocimiento para la sociedad.
Es de suma importancia generar un conocimiento global y marcar el hábito en las personas. Que todos sean capaces de adquirir y generar conocimiento, así como de entregarlo a otros. Es aquí donde las bibliotecas toman un papel importantísimo, permitiendo que la información fluya de un sitio a otro y no guardándolo para sí mismas, pues no tiene ninguna clase de sentido. Es fundamental que Las tecnologías 2.0 permiten que las personas se relacionen de manera fluída y que los datos se compartan de forma abierta.
REFERENCIA
Santana
Arroyo, S. (2010). Redes de intercambio de información científica y académica
entre los profesionales en el contexto de la Web 2.0. ACIMED; 21 (3).
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